sábado, 8 de marzo de 2014

de nuevo... explicación al artículo sobre Ucrania...



Kiev 2014 no es Berlín 1990

AA
Mi artículo del pasado sábado ("Pogromo en Ucrania no; pero si lo hacen los nuestros, a lo mejor") ha provocado un alud de comentarios tanto favorables como desfavorables. A pesar de que algunos de los foreros demuestran un excelente conocimiento del panorama ucraniano, otros, no tanto. Van para ellos estas explicaciones.
El Maidán (el epicentro de las protestas contra el régimen de Víktor Yanukóvich) no es el Berlín de la caída del Muro. Ojalá lo fuese. En el Maidán había mucha Ucrania, es verdad, pero la que contaba, porque disparaba, era la armada y de extrema derecha. Porque entre todo el Maidán no se contaba un solo Benes, Kundera, Walesa, Esterhazy o Dubcek...nada de nada. Y esa Ucrania nazi es la que ha terminado por llevarse el gato al agua. Recuerden la Revolución Bolchevique. Los comunistas eran minoría. Pero mayoría en los soviets de soldados, que eran los que tenían las armas. Se quedaron con Rusia. Todo el poder a los soviets, ¿recuerdan el eslogan de Lenin? Apliquen la analogía.
El Maidán no es el Berlín de la caída del Muro. Ojalá lo fuese. En el Maidán había mucha Ucrania, es verdad, pero la que contaba, porque disparaba, era la armada y de extrema derecha. Porque entre todo el Maidán no se contaba un solo Benes, Kundera, Walesa, Esterhazy o Dubcek... nada de nada. Y esa Ucrania nazi es la que ha terminado por llevarse el gato al aguaEmpecemos por el principio. Los países del Grupo Visegrád son viejas naciones. Que el Estado haya llegado tarde no cambia las cosas. Su sentimiento anti-Rusia es natural; diríamos que legítimo. PeroUcrania no es una vieja nación: su nacionalismo se remonta a finales del siglo XIX,no puede decirse que haya sido nunca independiente hasta 1991 y está recorrida por una idea de patria que entre nosotros no tiene curso. Escuchemos a Svoboda o a cualquier otro partido ucraniano “patriótico”. Se definen como “socialistas-nacionales”, hablan de una Ucrania como una “etnoeconomía” y prometen luchar “contra los comunistas, los rusos y los judíos”. Su héroe fundador, Stepan Bandera.
Cuando llega la emancipación forzada por la independencia de Rusia proclamada por Yeltsin, Ucrania es una provincia rusa sin relato nacional compartido. El este es tan ruso como Nóvgorod. Pero el oeste no es tan nacional como lo pueden ser Polonia o Chequia. Pretender construir un espíritu nacional antirruso en el oeste de Ucrania que sea a la vez compatible con el sistema de valores de la Unión Europea es una contradicción irresoluble. No puede ser y, además, es imposible.  
En la UE resolvimos esta cuestión en 1945. Para luchar contra Stalin no se hace uno de Hitler o de Mussolini. Se lucha y se vence desde Jefferson y el Contrato Social. De ahí viene Don Sturzo y la Democracia Cristiana. Sin embargo, parece que no está tan claro como yo pensaba y todo apunta a que reabrimos el melón.
Voluntarios de Crimea que pretenden ayudar a la Policía local de Sebastopol (Reuters).Voluntarios de Crimea que pretenden ayudar a la Policía local de Sebastopol (Reuters).
Las raíces de todo esto hay que buscarlas en la caída de la URSS y en la correspondiente reacción estratégica americana. A la vista de la debilidad rusa, a Brzezinski se le ocurre rodearla con un cordón sanitario que va desde Ucrania hasta Kirguistán. Esas revoluciones de colores las paga Soros. En Ucrania, esto llevó al poder a Yulia Timoshenko y a un saqueo del Estado que lo hizo inviable. Cómo no, el adalid epónimo de esta gente era Stepán Bandera, Héroe de la Patria Ucraniana, título oficial que hubieron de retirar ante la protesta de la Fundación Simon Wiesenthal.
Después llegó Yanukóvich. No le costó mucho llegar al poder porque la receta Brzezinski funcionaba sólo si Rusia se encontraba en un extremo estado de debilidad. Putin la sacó de ese hoyo y hubo efecto boomerang. Esta vez los héroes de Ucrania fueron los de la Madre Rusia. Pero en punto a expolio, más de lo mismo. Los ucranianos, hartos tanto de unos como de otros, se tiran a la calle y su vanguardia en la lucha es la extrema derecha, cuyo credo es matar comunistas, negros y judíos. Ganan. Da una idea de cómo funciona Ucrania el que unos mil guerreros bien organizados derrotasen a toda la policía habida y por haber.
¿Es Ucrania uno de los nuestros?
De lo que menos se ocuparon los gobernantes fue de crear un Estado; con engordar sus bolsillos tenían bastante. ¿Y ahora qué? ¿Nos van a hacer creer que un país bajo esos parámetros es uno de los nuestros?Alexander Muzychko, hoy jefe de Seguridad de Ucrania, si viniese a la UE, terminaría en la cárcel por incitación al odio racial. ¿Es menos criminal el discurso de ese energúmeno en Kiev que en Europa Occidental?
Es legítimo que los vecinos de Rusia observen al gigante con recelo. Y es igualmente legítimo que vean a EEUU como a su libertador. La CIA, en Europa Occidental, evoca a Pinochet y a Guantánamo. Pero para Visegrád recuerda a la gente que les llevaban paquetes de comida a la cárcel, y, cuando lograban su libertad, los trasladaban a Norteamérica y les buscaban un trabajoCuidado con mezclar sentimientos y geoestrategia. Es legítimo que los vecinos de Rusia observen al gigante con recelo. Y es igualmente legítimo que vean a EEUU como a su libertador. La CIA, en Europa Occidental, evoca a Pinochet y a Guantánamo. Pero para el Grupo Visegrád recuerda a la gente que les llevaba paquetes de comida a la cárcel, y, cuando lograban su libertad, los llevaba a Norteamérica y les buscaba un trabajo. Visegrád tiene otra memoria de la libertad.
Pero unir el cariño a los antiguos liberadores, el rencor antirruso y la voluntad americana geoestratégica de hacer daño a Moscú puede tener consecuencias demoledoras para la otra Europa, en la que se encuentra España, por ejemplo. Podemos encontrarnos con otro conflicto no resuelto a las puertas (Abjasia, Osetia, Nagorno Karabaj) y con Rusia dueña de la Ucrania útil. Mientras, a nosotros nos quedaría una pradera recorrida por gente que saluda con el brazo en alto, una especie de K.K.K. de las tierras frías.
Ya se ve cómo han empezado las cosas. Tenemos un Gobierno de la nueva Ucrania liberada y mientras Muzychko mantiene “el orden”, los judíos han tenido que cerrar sus escuelas y negocios y esperan aterrados en sus casas, como antes lo hicieron sus antepasados. Siguen instrucciones no sólo de su rabino, sino de la propia Embajada de Israel. ¿Cómo puede ser uno de los nuestros un país donde los judíos tienen miedo al jefe de Seguridad?
Activistas de Svoboda celebran el aniversario del nacimiento de Stepán Bandera en Kiev (Reuters).Activistas de Svoboda celebran el aniversario del nacimiento de Stepán Bandera en Kiev (Reuters).
Meter el dedo en el ojo a Rusia para liberar Ucrania sería obligado si esa patria fuese Polonia, Hungría, Estonia, etcétera. Pero esto es otra cosa.Maidán 2014 no es Budapest 1956 ni Praga 1968. No nos confundamos estratégicamente. Nunca podríamos meter en la UE a una polis con líderes como Muzychko ni a partidos como los de la derecha ucraniana.
Casi 300.000 personas reviven hoy el miedo del nazismo en Ucrania. Hablan con susurros detrás de puertas clausuradas y, mientras escuchan el ruido del ascensor o las pisadas en los peldaños, se estremecen de miedo y recuerdan: la tía Sara desapareció en Dachau, el primo Aron en Salónica, al hijo menor de mi abuela Ruth lo mataron delante de los ojos de su padre, a mi abuelo lo torturaron hasta la muerte porque se negó a escupir sobre la Torá... niñas como Ana Frank abren sus ojos a una vida oscura, niños quizás como Tadeusz Kosinski pintan pájaros de madera, preludio lejano de la muerte que ellos mismos se darán en un lugar todavía ignoto, quizás en una playa solitaria, como Anne Dollfuss, o en las aguas del Sena, como Paul Celan, o en la escalera de una ciudad que todavía no han visitado, como Primo Levy, y meditan sobre todo eso rodeados de oscuridad y de silencio. Solos. Pues a Troya al menos la defendía Héctor. A los judíos, nadie



PUBLICADO EN EL CONFIDENCIAL


domingo, 2 de marzo de 2014

DE NUEVO ARADILLAS....


In Itínere.

COLEGIOS “DESRELIGIOSIZADOS”

El barbarismo “desreligiosizar”, aplicado a los colegios, y más a los llamados popularmente” de la Iglesia”, sería considerado como  pecado grave para muchos. Y no solamente  desde perspectivas  y valoraciones académicas, sino, en definitiva, ético-morales y en conformidad con rigurosos  esquemas evangélicos. Huelga reseñar que no se trata aquí y ahora  de adjetivaciones aplicadas a colegios, como pudieran ser, los “impíos, incrédulos, infieles, descreídos, enciclopedistas  o abiertamente anticlericales”. Se trata lisa y humildemente de contribuir a analizar, desvelar, actualizar  y cuestionar  la condición veraz de “religiosos”  detentada por asociaciones, Órdenes, Congregaciones o instituciones, que se les haya adjudicado en conformidad con cánones o normas eclesiásticas.

. El hecho de que a la hora de reivindicaciones  concordatarias, para-concordatarias  o constitucionales, precisamente en estos colegios se libren  escaramuzas, contiendas  y hasta “cruzadas” en relación con ciertos idearios, fiestas y determinados símbolos “cristíferos”,  no tiene por qué decidir en su raíz  la auténtica religiosidad  enseñada, impartida y aprendida  en los centros de nuestra referencia.

. Desde los primeros pasos  que en los caminos de la educación  integral  han de darse, siempre con nitidez, pedagogía y responsabilidad plena y eminentemente teológica y pastoral, habrán de prevalecer la idea y el convencimiento  de que los signos y actos  de culto, de por sí, no son los elementos básicos para la construcción del edificio de la fe y de la Iglesia. Son –habrán de ser- , consecuentemente, los valores apodados hasta ahora meramente como “humano”,  los que entrañan la realidad evangélica  que compromete, y con los que se compromete, la condición de pertenencia activa a la Iglesia.

 .A la mayoría de los colegios llamados “religiosos” , les sobran ritos, “congregaciones”, estampas y hábitos , santos y santas, retablos, ceremonias , uniformes, reglas y devocionarios.. En ocasiones, y cuando desgraciadamente se comprueba que  en la mayoría de los casos, las Primeras Comuniones  son, o habrán de ser, las últimas,  quedando de las “Primeras” poco más que el blanco y balbuciente  recuerdo del “Jesusito de mi vida”, de los regalos y de los besos y abrazos  de familiares y amigos, la preparación del “acontecimiento del día más feliz de mi vida”, refrendado por la dirección de los centros religiosos,  reclama una profunda y responsable  revisión a  la luz de la fe y de las obras, al menos por aquello  de la “fe sin obras”, del “qué dirán” y de “obras son amores, que no buenas razones”

. . La “desreliosización” de colegios como estos es tarea elemental tanto cívica como eclesial. El redescubrimiento de valores esenciales  de la fe, como la solidaridad, el sentido de  la participación, la alegría, el desprendimiento, la disponibilidad, el respeto, la comprensión, la tolerancia, la ternura… y tantas otras asignaturas y vivencias  es de capital importancia en el planteamiento y organigrama  mínimamente religiosos de los centros educadores, para los que la Iglesia  es su marco de asignación y bautismo.

. En la inicua confluencia de educación, pederastia y centros religiosos, su mención y recordatorio  para los casos registrados dentro y fuera de España, se hacen indispensables, necesarios  e inexorables. “Tolerancia cero” es el marco único  en el que se ha de encuadrar   convergencia tan  horrible, para lo que  los responsables de la comunidad educativa  habrán de proporcionar  toda clase de facilidades  para que sea la justicia la que determine  los procedimientos a seguir, con la consiguiente asunción de  cargas, resarcimientos penales e indemnizaciones. La colaboración,  leal petición de perdón, la disposición  de resolver o paliar los efectos y secuelas  de los desafueros cometidos, es principio primordial de religiosidad y artículo de fe en la catequesis cristiana.

.  Rehuir,  explicar  o esquivar cualquiera de estas  exigencias y obligaciones  acrecentaría aún más la gravedad  del escándalo ante propios y extraños  hasta límites y descalificaciones  impensables. Ocultar estos desmanes, excusarlos o ampararlos de alguna manera, y no haberlos vigilado a tiempo, jamás podrán etiquetarse de cristianos. “Tolerancia cero” es virtud, referencia y comportamiento  religiosos.

. Pese a las palabras claramente condenatorias y reprobadoras  del Papa Francisco  contra los pederastas censados  en instituciones, organismos “religiosos”, los casos  particulares más recientes,  hubieran sido merecedores de intervenciones pastorales  de los obispos, arzobispo, y cardenales  de las respectivas diócesis, distraídos  tal vez  en masivas organizaciones    a la sombra de siglas  y eslóganes juveniles.

“Desreligiosizar” los colegios  en los que a la pederastia  se le rindiera el más mínimo y remoto acto de  culto, supondrá una  buena, ejemplar y edificante  obra de misericordia. El Papa  Francisco  colaborará en la “desreligiosización” – reconversión  de algunos de ellos, tanto o más que en la “conversión” de los “impíos y ateos” tradicionales, dando  por supuesto, en determinados casos, el justo, y salvador, apelativo de “presunto”.



qué maravilla de amigo...

UCRANIA

traslado aquí un interesante artículo..



Pogromo en Ucrania no; pero si lo hacen los nuestros, a lo mejor

AA
Fotos de tumbas judías profanadas en los alrededores de Odessa. (José A. Zorrilla)Fotos de tumbas judías profanadas en los alrededores de Odessa. (José A. Zorrilla)
No pensaba escribir sobre Ucrania esta semana, pero no me queda más remedio. Como consecuencia del ataque a la Sinagoga de Zaporizhia, de dos palizas a judíos y de las continuas amenazas y advertencias a esa minoría, el Rabino de Kiev, Moshe Reuven Azman, ha pedido a sus fieles que abandonen la capital e incluso el país. “No quiero tentar al destino”, ha añadido. Como primera medida se han cerrado las escuelas yeshivas y los judíos no salen de casa.
Uno nunca ha entendido ese odio ancestral, que sólo en Ucrania se cobró un millón de vidas en la pasada guerra mundial, y esperaba morirse sin ver el renacer de la bestia. Pero no hay nada que hacer. Los cristianos, a lo que parece, llevan ese odio en los genes.
Vamos a contextualizar un poco el tema. Ucrania empezó a ser independiente a partir de que Yeltsin declaró la independencia de Rusia en 1990. Y lo hace sobre una base geográfica y cultural dual. La parte oriental es rusa. La parte occidental no. Peor aún: es la zona más antirrusa de Europa.
Uno nunca ha entendido ese odio ancestral, que sólo en Ucrania se cobró un millón de vidas en la pasada guerra mundial, y esperaba morirse sin ver el renacer de la bestia. Pero no hay nada que hacer. Los cristianos, a lo que parece, llevan ese odio en los genesRecordemos los estados que forman el corredor que va del Báltico al Mar Negro. De Norte a Sur:Suecia, enemigo tradicional de Rusia. Batalla decisiva en la que pierde la hegemonía frente a Pedro el Grande, en Poltava (Ucrania, 1709);Polonia, no hace falta entrar en detalles, están en la mente de todos; Checoslovaquia, la Legión checa fue, posiblemente, el mejor cuerpo expedicionario de todos los Ejércitos blancos. Fueron ellos los que entregaron al Almirante Kolchak para que lo fusilasen los bolcheviques. A ellos se suma Hungría, la menos beligerante de todos, si bien hay que recordar el alzamiento de 1956.
Estos cuatro países forman, dentro de la UE, el grupo de Visegrád. A ellos se debe la iniciativa de la Asociación Oriental, consistente en segregar, del común cuerpo de la Política de Vecindad, un espacio especial, más cercano geográficamente a la UE, al que se denomina así. No es, como algunos creen, el preludio de la plena integración, sino todo lo contrario. El principio y final de la relación UE-Ucrania es la Asociación Oriental, que no incluye ni siquiera la supresión del visado, algo ya en fase avanzada para la vecina Rusia.
Ese corredor no es el espacio vital (Lebensraum) de Alemania, sino de Visegrád, y en primer lugar, de Polonia. Este país viene siendo el último y más intratable vestigio de la corriente antirrusa en Europa. Es la gran esperanza blanca de todos los conservadores americanos, sin mucho porvenir, todo hay que decirlo. Hasta que la rebelión ucraniana ha espabilado la mecha de su fuego vacilante. Podría recibir, así de golpe, unos 300.000 kilómetros cuadrados de odio antisemita y antirruso. ¡Menudo regalo!
La UE, EEUU, el cristianismo… todos callan
Ha bastado el subidón de haber derrocado a tiros a Yanukovich para que hayan salido a la luz los viejos reflejos antisemitas, por no decir nazis, del corredor lituano polaco. Y para que todos los actores del drama se hayan comportado ante ese horror como es de esperar en estos casos. Silencio clamoroso del cristianismo, para empezar. Ni el Papa más evangélico, ni el Arzobispo de Canterbury, el mismo que ordena sacerdotes a mujeres y obispos gais, tienen nada que decir. La Iglesia Ortodoxa, ídem de ídem.
La UE ha de fijar criterios. ¿Vamos a admitir en casa a antisemitas convictos y confesos, que no tienen empacho en enorgullecerse de ello y hasta practicarlo?Pero lo más terrible de todo es el silencio de EEUU y, sobre todo, de la UE. Parece que se ha asumido como doctrina oficial que losmanifestantes del Maidan formaban parte de una “tercera Ucrania” que no era ni rusa ni nazi, sino amante de la paz, los derechos humanos y las libertades de la sociedad postmoderna. Dejémoslo claro. La parte armada del Maidan la formaban seguidores de Svoboda, el partido deStepán Bandera, criminal de guerra y antisemita declarado al que Yulia Timoshenko nombró “Héroe de la Patria Ucraniana” ante la protesta de laFundación Simon Wiesenthal.
Esa chusma arrastra el voto del 87% del electorado en muchos lugares del Oeste, entre ellos Lvov. Pensar que los rusos del Oeste vayan a aceptar ser mandados por lo que el agitprop bolchevique definió como “banderistas” (por una vez con razón) es ilusorio.
La UE ha de fijar criterios. ¿Vamos a admitir en casa a antisemitas convictos y confesos, que no tienen empacho en enorgullecerse de ello y hasta practicarlo? ¿Van a ir a ese país, culpable del miedo de gentes inocentes, nuestro escaso y bien ganado dinero? ¿Vamos a condonar el pogromo si lo ejecuta uno de los nuestros? Son preguntas retóricas. No vale todo con tal de ser antirruso. Y, menos aún, la sangre de Israel. Dígase así a nuestros amigos americanos y, muy especialmente, a los de la Fundación Soros que han financiado este aquelarre.

de José Zorrilla en el confidencial..


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